jueves, 31 de marzo de 2011

2. " Smog" fotografia

ACTIVIDAD 2

1.
Si las temperaturas son demasiado elevadas, se acorta la vida útil. Por eso la sonda ha de estar montada de modo que no se sobrepasen los 850 °C durante un largo funcionamiento a plena carga; para un corto período de tiempo se admite un límite máximo de 930 °C.
Lo normal es que los termostatos inicien la apertura antes o cerca de los 80 c a 100 c, el agua hierve, por lo que deja de refrigerar, como sistema.
Por lo tanto, el bulbo debe cerrar circuito antes de los 100 c





5. Desarrollo sostenible

El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983.
El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes: ecológico, económico y social. Se considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica.

Ejemplo:

  • Operaciones confiables La Sociedad Portuaria de Santa Marta y Carbosán adoptaron un sistema de gestión por procesos, el cual establece como prioridad la calidad de los servicios portuarios, marítimos y terrestres, que se inician y finalizan con el cliente, creando así una responsabilidad compartida e identificando y comunicando a todos los niveles de la organización la estrategia de brindar un excelente servicio a los clientes.

  • De manera practica el desarrollo sostenible se ejemplifica en el Perú con el cambiante marco legal que los diferentes Gobiernos promueven. La legislación de los diferentes sectores económicos es actualmente consecuencia de la cada vez mayor interrelación de las economías mundiales (la llamada Globalización) en el sentido mas amplio que se conoce, es decir, que inclusive los estamentos legales de una nación no escapan a este efecto mundial y tratar de hacerlo es actualmente auto- aislarse en el mundo, econòmica, politicamente, comercialmente y hasta societariamente.

4. Accidentes mineros

Resumen

En los últimos 3 años han ocurrido 23 accidentes en minas auríferas y carboneras que han dejado 216 víctimas fatales en Colombia.
En el municipio de Amagá-Antioquia ocurrieron 3 accidentes con 87 víctimas fatales y en Sardinata, Norte de Santander, se produjeron 2 accidentes con 38 muertos y,en el departamento de Boyacá ocurren, de manera constante, accidentes que dejan entre 4  y 6 mineros muertos al año. En este departamento, durante los últimos 3 años, se presentaron 8 accidentes mineros.

La causa principal de estos accidentes mineros ha sido la acumulación de gases, principalmente, de gas metano; pero también se produjeron accidentes por derrumbes y desprendimiento de tierra dentro de los yacimientos. Los análisis técnicos, por otra parte,  han evidenciado fallas en el manejo de las aguas superficiales y subterráneas en las minas.

Último accidente minero (Ver posteos anteriores)

Localidad: Mina de carbón La Preciosa, municipio de Sardinata, departamento del Norte de Santander, Colombia.

Contexto: El pasado miércoles 26, hacia las 06:30 hora local (11:30 GMT), se produjo una explosión en este yacimiento carbonífero.

Causas: En principio,  se señala que esta explosión se debió a una acumulación de gases en esta mina.

Consecuencias: Resultaron heridos 6 mineros y se recuperaron los cuerpos sin vida de 21 trabajadores. Los últimos mineros encontrados estaban en 2 puntos distintos a más de 1.000 metros de la boca de la mina.

Manejo de la crisis:

En las tareas de búsqueda participaron cerca de medio centenar de rescatistas del Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), de la Cruz Roja y de  la Defensa Civil Colombiana, con apoyo de militares y policías.

Comunicados:
Ayer jueves, el Ministro de Minas y Energía de Colombia, Carlos Rodado, afirmó que en este  país existen  3.000 minas operativas y otras 3.000 en exploración que, apenas son 16,  las personas de Ingeominas encargadas de vigilar la seguridad en estos sitios. Por otra parte dijo que, actualmente. Ingeominas no cuenta ni con los recursos humanos, ni técnicos, ni financieros para realizar una apropiada  fiscalización.

El Presidente, Juan Manuel Santos, manifestó que su administración revisará la regulación y las medidas de control en las minas “porque ya el número de muertos en nuestras minas es totalmente inaceptable.”

3. Accidentes petroleros

1969

El 28 de enero , sólo dos años después de la catástrofe del Torrey Canyon, se volvió a repetir otra catástrofe de caracterís ticas similares, esta vez sobre las costas de California. Un pozo offshore que trabajaba frente a las playas norteamericanas, derramó una considerable cantidad de crudo que contaminó una extensa zona del canal de Santa Bárbara. A pesar de la conmoción en la opinión mundial, particularmente en la norteamericana, sólo cuatro meses después del accidente el pozo entraba de nuevo en servicio.
Según el Tanker Advisory Center de Nueva York, en un corto periodo de 5 años solamente (entre 1969 y 1973), se perdieron en todo el mundo 82 petroleros, con un total de 3.299.000 t.p.m., derramando en conjunto unas 719.000 tn. de petróleo. Hasta finales de 1974 se habían contabilizado en todo el mundo, alrededor de quinientos accidentes con pérdidas de crudo.
El 11 de febrero, el petrolero con 14 años "Julius Schindler", por causas desconocidas vertía al mar 92.087 tn. de crudo en el puerto de Punta Delgada, Azores, según Intertanko, otras fuentes señalan que la cantidad derramada fue de 9.000 tn.


El petrolero "Julius Schindler"

en esta accidente no se llevaron acabo medidas de prevencion por parte de las empresas responsables de los barcos.

ACCIDENTES PETROLEROS EVIDENCIAN RIESGOS EN ALTAMAR

Gland, Suiza: Los actuales accidentes en las plataformas petroleras y los derrames de petróleo – que incluyen la recién ocurrida catástrofe en la plataforma Deepwater Horizon (Golfo de México) – sacan a relucir la necesidad de que el mundo se dirija firmemente hacia energías más limpias y seguras, afirmó hoy la organización de conservación WWF.

En un mundo que busca más y más petróleo y gas en aguas más profundas y ubicaciones cada vez más difíciles y delicadas, también es necesario considerar que estamos ingresando a territorios en los que los accidentes son: más probables, difíciles de responder y con mayores consecuencias.

“En el Golfo de México se cuenta con una infraestructura bien desarrollada y con acceso a la tecnología más avanzada para responder a un derrame, lo que ofrece las mejores circunstancias posibles para enfrentar un desastre como este”, declaró William Eichbaum, Vicepresidente de Políticas marinas y el Ártico de WWF-US.

“Sin embargo, pese a todas estas ventajas, la crisis continua empeorando”.

Se estima que 400-600 especies se encuentran en potencial peligro conforme el petróleo proveniente del derrame de Deepwater Horizon empieza a alcanzar las costas de Louisiana (EEUU) en uno de los momentos más críticos para las aves migratorias. Para cerca del 75% de las aves acuáticas de EEUU, esta zona representa un lugar vital donde pasar el invierno o descansar. Ésta es la época de mayor migración y anidación, con los primeros polluelos aventurándose hacia los pantanos que se encuentran en la ruta que recorre el petróleo.

El área del derrame es una importante área de desove para el atún azul del Atlántico occidental, ya en peligro de extinción, que ahora regresa a la zona para su corta época de desove. Asimismo, está en riesgo una de las principales industrias de mariscos de EEUU, responsable de cerca del 50% de los langostinos y el 40% de ostras desembarcados en EEUU, que también están en proceso de reproducción.

“La devastación ecológica y económica que se extiende por el Golfo de México nos recuerda que la exploración y producción de petróleo en alta mar es sumamente riesgosa y que deberíamos pensar dos veces antes de ingresar con estos fines a otras áreas marinas vulnerables y peligrosas”, declaró James Leape, Director General de WWF Internacional.

La industria petrolera no ha cumplido con adoptar un enfoque basado en “esperar lo mejor pero prepararse para lo peor”, incluso WWF ha detallado cómo las evaluaciones de impacto ambiental y los planes de contingencia para la explotación petrolera en el inhóspito mar de Chukchi en Alaska, descartan los riesgos de derrames, considerándolos “insignificantes” y se han negado a analizar riesgos potenciales y a planificar respuestas.

El petróleo es altamente tóxico para el ambiente marino y costero y sus impactos en la vida silvestre pueden persistir por décadas. Aún se puede encontrar petróleo y persiste el daño ocasionado por el peor derrame de petróleo en el mar de los Estados Unidos, el desastre del Exxon Valdez en 1989. Para el caso del Deep Horizon, se estima que 5000 barriles de petróleo se derraman diariamente, con lo que se habría superado la cantidad de petróleo derramado del Exxon Valdez en los primeros días de esta semana.

A finales de 2009, WWF participó en la evaluación de riesgos y daños ambientales del derrame causado por la exploración Montara en el Mar de Timor.

Aunque supuso menos de la décima parte del desastre del Golfo de México (se estimaron unos 400 barriles por día, en comparación con los actuales 5000), y estuvo localizado en aguas menos profundas (cerca de 90 metros en comparación con los casi 1500 metros) tomó cuatro intentos y 73 días para tapar la fuga completamente.

El derrame de petróleo se extendió por más de 90,000 kilómetros cuadrados de mar y arrecife y en aguas de Indonesia, incluyendo el Triangulo de Coral, área prioritaria para la conservación mundial.

Así como el Golfo, la zona de derrame de Montara albergaba ballenas y delfines, zonas de desove de atún, tortugas y aves marinas.

“Desafortunadamente, creo que nunca se conocerá el verdadero impacto en la vida silvestre”, dijo Gilly Llewellyn, Directora de Conservación de WWF Australia, quien viajó al Mar de Timor durante el derrame a fin de superar la falta de información tanto oficial como por parte de la empresa.

“Simplemente no se puso suficiente esfuerzo para monitorear el impacto total del derrame. Sin embargo creemos que hubieron miles si es que no fueron decenas de miles las criaturas marinas como: aves, ballenas y delfines que pudieron entrar en contacto con el petróleo y resultar afectadas”.

La Dra. Llewellyn, una científica marina también familiarizada con el caso del Golfo de México, afirmó que la riqueza costera de Louisiana proviene de la compleja mezcla de islas arenosas y pantanos lodosos.

“Se puede limpiar la arena pero no el lodo,” declaró. “Si el petróleo alcanza las zonas fangosas, los efectos podrían ser muy duraderos”.
htpp:peru.panda.org
2.

REPORTAJE

Ideas para enfriar el planeta Tierra

Algunos científicos exploran sistemas de geoingeniería para contrarrestar el calentamiento global

En las últimas décadas, un puñado de científicos ha ideado grandes sistemas futuristas para combatir el calentamiento global: construir sombrillas en órbita para enfriar el planeta, juguetear con las nubes para que reflejen más luz solar al espacio o engañar a los océanos para que absorban más gases invernadero. Sus propuestas quedaron relegadas a los márgenes de la ciencia del clima; pocas revistas las publicaron; pocos organismos gubernamentales financiaron estudios de viabilidad. Los ecologistas y muchos científicos afirmaban que, para empezar, había que centrarse en reducir los gases invernadero y prevenir el calentamiento global. Pero ahora, algunos científicos destacados dicen que las propuestas merecen un estudio serio debido a la creciente inquietud por el calentamiento global.

Preocupados por una posible crisis planetaria, estos científicos están alentando a los Gobiernos y grupos de investigación a que estudien formas inusuales de mitigar el calentamiento global, y las conciben como posibles recursos de repuesto en caso de que el planeta necesite una dosis de enfriamiento urgente. "Deberíamos tratar estas ideas como cualquier otra investigación y tomárnoslas en serio", señala Ralph J. Cicerone, presidente de la National Academy of Sciences (Washington).
Los planes y estudios propuestos forman parte de un controvertido campo llamado geoingeniería, es decir, la reorganización a gran escala del medio ambiente terráqueo para adecuarlo a las necesidades humanas y fomentar la habitabilidad. Cicerone, químico atmosférico, ha detallado sus argumentos a favor de los estudios de geoingeniería en la edición de agosto de la revista Climatic Change. Por invitación suya, Roger P. Angel, astrónomo de la Universidad de Arizona, habló en la reunión anual de la academia esbozando un plan para poner en órbita pequeñas lentes que desviarían la luz solar de la Tierra. Calcula que serían billones de lentes de unos 60 centímetros de ancho cada una, muy delgadas y con un peso poco mayor que el de una mariposa.
Además, Cicerone participó recientemente en una disputa sobre si debían darse a conocer las ideas de geoingeniería de un premio Nobel, Paul J. Crutzen, del Instituto Mack Planck de Química (Alemania), que recibió el galardón en 1995 por demostrar cómo perjudican los gases industriales a la capa de ozono de la Tierra. En su artículo evalúa los riesgos y ventajas de intentar enfriar el planeta inyectando sulfuro en la estratosfera. El trabajo "no debería interpretarse como una licencia para salir a contaminar", declaró Cicerone, insistiendo en que la mayoría de los científicos creen que poner freno a los gases invernadero debería ser la máxima prioridad; pero añadió: "En mi opinión, es un artículo brillante".
La geoingeniería no es la panacea, comenta Cicerone. Pero si se realiza correctamente, dice, actuará como una póliza de seguros en caso de que el mundo algún día afronte una crisis de sobrecalentamiento, con repercusiones como el derretimiento de los casquetes glaciares, sequías, hambrunas, un aumento del nivel del mar e inundaciones costeras. "Muchos hemos manifestado que no nos gusta la idea" de la geoingeniería, pero "debemos pensar en ella" y aprender, entre otras cosas, a distinguir entre las propuestas seguras y las ineficaces o peligrosas.
Muchos científicos todavía se mofan de la geoingeniería tachándola de sueño irresponsable con más riesgos y posibles efectos secundarios negativos que beneficios; definen sus remedios extremos como un buen motivo para redoblar esfuerzos en la reducción de gases que retienen el calor, como el dióxido de carbono. Los escépticos del calentamiento global provocado por el ser humano desestiman la geoingeniería porque la consideran un esfuerzo costoso para combatir un espejismo.
El estudio de medidas futuristas empezó discretamente en los años sesenta, cuando los científicos postulaban que el calentamiento global provocado por emisiones generadas por los humanos podría suponer algún día una grave amenaza. Pero casi pasó inadvertido hasta los años ochenta, cuando las temperaturas globales empezaron a ascender. Algunos científicos señalaron que la Tierra reflejaba al espacio aproximadamente un 30% de la luz solar entrante y absorbía el resto; un ligero incremento en el índice de reflexión, pensaron, podrían contraatacar a los gases que retienen el calor y enfriar así el planeta.
Wallace S. Broecker (Universidad de Columbia), propuso hacerlo rociando la estratosfera con toneladas de dióxido sulfúrico, como hacen de vez en cuando los volcanes en erupción. Pero las inyecciones, calculó en los años ochenta, requerirían una flota de cientos de aviones, que aumentarían la lluvia ácida. En 1997, esas visiones futuristas hallaron a un defensor en Edward Teller, uno de los padres de la bomba de hidrógeno. "La inyección de partículas que disgregan la luz solar en la estratosfera parece un planteamiento prometedor", escribía en The Wall Street Journal. "¿Por qué no hacerlo?".
Pero los organismos oficiales normalmente rehusaban pagar la investigación de ideas tan extravagantes. John Latham, físico atmosférico del National Center for Atmospheric Research, y sus colegas intentaron durante años, sin éxito, probar si el rociado de vapor de agua salada en nubes oceánicas bajas podía aumentar su índice de reflexión. No lograron financiación gubernamental.
Otros planes requerían la colocación de películas reflectantes sobre desiertos o el lanzamiento al océano de islas de plástico blanco, en ambos casos para reflejar más luz solar al espacio. Otra idea era fertilizar el mar con hierro, generando grandes floraciones de plantas que engullirían toneladas de dióxido de carbono y, cuando las plantas murieran, arrastrarían el carbono al abismo.
La reacción general a esas ideas, señala Alvia Gaskill, presidenta de Environmental Reference Materials Inc., asesoría de Carolina del Norte que aboga por la geoingeniería, "ha sido de desdén y en ocasiones miedo, un temor a que no sepamos cuáles serán las consecuencias si realizamos cambios a gran escala en el medio ambiente". Gaskill afirma que unos pequeños experimentos permitirían a los investigadores echar rápidamente el freno si esa manipulación fuera mal.
Los detractores de la geoingeniería sostienen que tiene más sentido evitar el calentamiento global que apostar por soluciones arriesgadas. Instan a reducir el consumo energético, a desarrollar fuentes de energía alternativas y a frenar los gases invernadero. Pero las iniciativas internacionales como el Protocolo de Kioto no han logrado mitigar la amenaza y los científicos calculan que la temperatura de la superficie terráquea puede aumentar hasta 5,5 grados centígrados en este siglo. Los partidarios de la geoingeniería afirman que la humanidad ya está alterando mucho el medio ambiente global y sencillamente debe hacerlo con más inteligencia.
Angel explicó su idea de sombrilla espacial. "Esto podría animar a toda una generación", declaró. "Empecemos a pensar en este tipo de cosas por si algún día las necesitamos". Esos planes visionarios todavía están lejos de ganarse el aplauso general. James E. Hansen, del NASA Goddard Institute for Space Studies, que defiende con firmeza la reducción de las emisiones, menosprecia el parasol orbital por considerarlo algo "increíblemente difícil y poco práctico".
Crutzen también ha sido objeto de críticas por su artículo sobre la inyección de sulfuro en la estratosfera. "Hubo una apasionada protesta de varios científicos importantes que afirmaban que es irresponsable", dice Mark G. Lawrence (Instituto Max Planck).
El plan estratosférico llamaba a combatir un tipo de contaminación (exceso de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono) con otra (dióxido de sulfuro), aunque parecía que cualquier incremento de sulfuro en la superficie de la Tierra sería pequeño en comparación con las toneladas que ya emiten las chimeneas de las centrales alimentadas con carbón. Crutzen calcula que el coste anual de su propuesta del sulfuro ascendería como máximo a 40.000 millones de euros, o aproximadamente un 5% del gasto militar anual en el mundo. "La ingeniería climática es la única opción de que disponemos para reducir rápidamente el aumento de la temperatura" si los esfuerzos internacionales no consiguen poner freno a los gases invernadero, escribe. "Hasta ahora", añade, "hay pocas razones para ser optimistas".
Esta información se ha elaborado con la colaboración de Andre C. Revkin. © The New York TimesWILLIAM J. BROAD - Nueva York - 13/09/2006

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